Fertilizar árboles urbanos. J.J. Villagrán
Fertilizar árboles urbanos. J.J. Villagrán
Cuando en la ciudad hay un árbol o árboles que no muestran unas buenas condiciones, una de las cosas que más he visto hacer es fertilizarlos. Con gran rapidez se piensa que si el árbol no está bien es porque le falta "alimento".
La falta de cultura sobre el árbol urbano hace que muchas personas del sector de la jardinería (en un alto porcentaje reciclados de la agricultura) pretendan tratar estos árboles como frutales u otro tipo
de plantas destinadas a la producción, donde la fertilización es parte importante de la cadena productiva. El uso habitual de fertilizante (en su mayor parte inorgánico) siempre que hay un problema debe ser eliminado y sustituido
por un uso razonado y teniendo en cuenta otras alternativas. Los problemas por exceso de fertilizantes son comunes, se favorece la aparición de enfermedades y nemátodos, se crea toxicidad por exceso de algún elemento o la falta de algún
otro por antagonismo, también se favorece la aparición de malas hierbas. Se puede hacer uso de los fertilizantes, pero siempre, después de un estudio global de la situación y tras haber descartado otras posibles soluciones. Los árboles
requieren gran cantidad de seis macronutrientes y menos cantidades de 10 micronutrientes. El macronutriente más importante es el nitrógeno, que es el nutriente más limitado en el suelo. Fósforo y potasio también son necesarios, pero generalmente están disponibles en el suelo. Otros tres macronutrientes calcio, magnesio y azufre también están presente, pero necesitan ser aportados cuando se identifican deficiencias. Los micronutrientes más importantes son manganeso, zinc, molibdeno, boro, cloro, cobre, hierro, carbono, oxigeno e hidrógeno, son necesarios en pequeñas cantidades y generalmente son suficientes en un suelo con pH de 6 a 8. La deficiencia de alguno de estos 10 micronutrientes puede afectar la salud del árbol.
Para conocer la composición y la cantidad de fertilizante a aportar, se puede pensar que la solución más sencilla es el análisis del suelo previo a la fertilización; pero aquí existen muchos problemas. La porción de suelo que se debe analizar es fácil de determinar en un parque o en cualquier espacio abierto, pero en una calle no. Para tomar la muestra debemos saber que el sistema radicular tiene la capacidad de desarrollarse en busca del suelo de mejores condiciones, por lo que no podemos conocer con exactitud donde están las raíces, ya que el sistema radicular no tiene por que ser simétrico, y que la presencia de algunos elementos especialmente el nitrógeno depende de la extensión de las raíces. Las muestras de suelo que se analizan normalmente determinan el pH, materia orgánica, nitrógeno, potasio, fósforo y magnesio. Interpretar los resultados obtenidos es difícil, ya que no existen unos parámetros fiables para el arbolado urbano, porque los existentes provienen de la agricultura o forestal. Además, las presencia de estos elementos no implica su disponibilidad para el árbol; las condiciones físicas del suelo hacen que los elementos puedan ser absorbido mejor o peor. Lo cierto es que muchos de los problemas achacados a la falta de nutrientes radican en su falta de disponibilidad. La compactación, el estancamiento del agua, o la sequía, además de originar la mayor parte de las enfermedades y disfunciones radicales, hace que algunos elementos sean absorbidos con dificultad.
El suelo es un sistema complejo, con muchas variantes donde debe haber un correcto equilibrio, sobre todo con el oxígeno y el agua para una correcta actividad microbiana y una óptima absorción radicular. El análisis foliar nos da otro tipo de información que complementa la recibida por el análisis del suelo. Podemos conocer la disponibilidad que de estos elementos tiene el árbol. Estos tipos de análisis son más fiables que los de suelo, debido a que entran en juego menos variables, la principal variable es muy concreta, es la especie arbórea, no es necesario identificar el sistema radicular, pero la muestra debe hacerse el período del año donde la concentración de estos nutrientes es más o menos constante. En análisis foliar existen para arbolado urbano algunos valores de referencia, el problema es que no da información de las deficiencias que deben ser corregidas en el suelo. Puede ser, por ejemplo, que la concentración de potasio en el árbol sea baja pero esto no quiere decir que añadiendo potasio al suelo el problema es resuelto. Como siempre,lo mejor es prevenir. Antes de una nueva plantación, seleccionar la especie correcta al tipo de suelo, sobre todo teniendo presente el pH idóneo. El suelo debe tener un porcentaje de materia orgánica y granulometría adecuada, evitando suelos excesivamente arenosos y arcillosos. Un análisis de suelo es necesario para determinar la posible presencia de elementos tóxicos como pueden ser detergentes, en lugares de alto riesgo: cercanías de lavanderías o áreas industriales, donde suele haber filtraciones de las conducciones al suelo. En lugares donde el suelo no es totalmente idóneo se puede realizar algún tipo de enmienda; y si el suelo no garantiza las condiciones mínimas para la vida, este debe ser cambiado o desechar la idea de la plantación. Ante un problema nutricional las operaciones a realizar deben ir encaminadas a: primero mejorar las condiciones generales del suelo, de esta forma pondremos a disponibilidad del árbol elementos que ya existen en el suelo y facilitaremos el correcto funcionamiento de las micorrizas que aumentan la capacidad de absorción de las raíces, y segundo la aportación razonada de los fertilizantes. Mejorar las condiciones del suelo de un árbol ya asentado no es un problema fácil de solucionar, ya que, la existencia de raíces dificulta la realización de enmiendas. Aunque existen maquinarias capaces de cambiar el suelo de estos árboles, hay otras posibles soluciones más económicas, como es la realización de "treching" radiales, mulching verticales, cuidando de no dañar las raíces principales, o la utilización de diversos sistemas de aireación. Para aportar fertilizante al árbol existen en el mercado una gran diversidad de productos; orgánicos, inorgánicos, de lenta liberación, correctores de microelementos, etc, donde el arborista de elegir aquel que mejor considere para solucionar su problema. En cuanto a los métodos de aplicación también existen una gran diversidad: - aplicación de fertilizante granular sobre la superficie del suelo, regando después el terreno; tiene como problemas que muchos consumidos por pequeñas plantas herbáceas. - realización de pequeñas perforaciones en todo el área radicular e incorporación de fertilizante liquido o granular; además con este sistema se mejora la aireación, como problema está la previa localización de líneas de servicios o gruesas raíces. - aplicaciones foliares, usadas generalmente para corregir deficiencias de micronutrientes, solo es efectivo con ciertas
plantas y ciertas deficiencias. - inyección de fertilizantes directamente a los tejidos, técnica que debe ser erradicada por la inexistencia de resultados positivos y por daños severos que provoca sobre el cambium y el xilema.
Hay soluciones a los problemas nutricionales sencillas, para ello se debe conocer bien como funciona el suelo y el árbol. Eliminar competidores es la medida más fácil, sobre todo el césped que necesita gran cantidad de nutrientes que arrebata
a los árboles. La mejor forma de fertilización es realizar un mulch en todo el área de la proyección de la copa del árbol sobre el suelo; de esta forma se reproduce el proceso natural de la descomposición de la materia orgánica por parte de los microrganismos hasta producir los elementos esenciales que son absorbidos, de esta forma además de fertilizar, se eliminan plantas de competición, se ayuda ha mantener la humedad y se moderan las fluctuaciones de temperatura en el suelo. Realizando el mulch y manteniendo el suelo en unas condiciones óptimas de oxigenación y humedad, conseguiremos fertilizar de una forma natural y mantener un suelo con una estructura física idónea para el correcto desarrollo del árbol.
Josè Juan Villagràn Fernàndez