LA ARBORICULTURA MODERNA. J.J. Villagrán.
LA ARBORICULTURA MODERNA. J.J. Villagrán.
El árbol en la ciudad intenta sobrevivir a la multitud de factores antrópicos a los que debe someterse. El árbol urbano debe ser cuidado y protegido. Pero como hacerlo es donde las opiniones no están muy claras. La arboricultura moderna pretende situar al árbol en el lugar que se merece; entendiendo por arboricultura moderna el correcto conocimiento de la biología del árbol y el uso correcto de distintas maquinarias e instrumentos que permiten mejorar los cuidados del árbol. El primer intento de cuidar los árboles estaba basado en querer humanizarlos. Se creó una escuela llamada dendrocirugía, que se divulgó rápidamente. El árbol herido es recubierto por una sustancia llamada cicatrizante, o simple pintura. Si se descompone internamente, limpiarlo hasta la madera sana y después llenarlo con cualquier sustancia incluso cemento y ladrillos, es como lo haría nuestro dentista con los dientes. Es normal ver en pliegos de condiciones la obligación del uso de pinturas, drenajes de las cavidades, etc.. Es difícil aceptar que durante mucho años hemos causado males a los árboles intentando curarlos, pero cuanto antes se acepte mejor. Si alguien realizó esto antes lo hizo con su mejor intención, pero si lo hace ahora que la arboricultura moderna se ha desarrollado estará obrando mal por no querer aceptar los nuevos principios.
El caso es que el peor enemigo del árbol urbano no son los insectos u hongos, son los hombres. En la gran mayoría de los árboles, los patógenos actúan aprovechando la debilidad creada en el árbol por el hombre. Si se podasen los árboles correctamente, en el respeto de su fisiología y anatomía, no sería necesario la cirugía. Las cavidades y pudriciones tienen siempre su origen en una herida, que es la vía de ingreso para los patógenos; entonces lo principal es prevenir la herida o intervenir apropiadamente. En presencia de traumas es importantísimo no alargar la herida, limitarse a eliminar con una herramienta afilada la corteza muerta, siguiendo la forma natural de la herida. El eliminar la corteza de la herida en forma de elipse no tiene ninguna razón científica o práctica.
De poco o nada sirve las pinturas cicatrizantes. ¿Por qué se recubren las heridas? Las respuestas son numerosas, todas con pocos o nulos datos científicos. Algunos lo usan para dejar fuera los patógenos, otros usando también fungicidas con la convicción de esterilizar la herida, no considerando la presencia limitada de principios activos, la sucesión de ataques de microorganismos y la variedad de los posibles agentes de pudriciones. Como sabemos hay muchas y confusas las razones por la que se usan cicatrizantes. En realidad la única y verdadera forma de proteger al árbol ante la entrada de patógenos, es el respeto del sistema defensivo natural.
Otra consideración es el tema de las cavidades. Si existen en los árboles es por que tienen una barrera protectora. La eficacia de tal barrera protectora depende principalmente del vigor del árbol. Romper la barrera, para limpiar la cavidad hasta que encontramos el leño sano o para drenarla, significa debilitar la planta que ha gastado mucha energía en defenderse. En el árbol hay un alto contenido energético para dejar la pudrición aislada, es por eso que muchos árboles están huecos y por muchos años. La lucha química o mecánica son casi imposibles. Las motosierras y otras herramientas tienen una eficacia limitada en el tiempo, y no alcanza el mundo microscópico. El árbol es distinto de los animales: las heridas y traumas no pueden ser curadas con herramientas y productos tipo "humanos". El árbol se defiende de los hongos compartimentándolos; aislándolos de la madera sana por medio de unas barreras químicas; esta idea rompe con la anterior de que el interior del árbol por estar compuesto de células muertas no tiene capacidad de defenderse de los patógenos.
El corte de una rama deberá realizarse respetando una zona próxima a su inserción donde se acumulan gran cantidad de sustancias de base fenólicas o terpénicas que crean una zona de protección contra los agentes patógenos.
Las ramas mueren por distintas causas, entonces es lógico que los árboles hubieran desarrollado un sistema defensivo para evitar la entrada de patógenos por esta vía. Respetemos ese sistema defensivo. Es necesario saber que para el árbol la cavidad o pudrición es un problema, no debemos favorecer la difusión del hongo. El mayor problema para el árbol es en este caso su estabilidad, ocupémonos de su estabilidad con un programa correcto de anclajes y poda. Dos son las fuerzas que entran en juego y se enfrentan: el vigor del árbol y el del patógeno. El hombre lo que puede hacer es favorecer a uno o desfavorecer a otro. Por ello es importante saber ayudar al árbol, manteniéndolo en condiciones que puedan sacar el máximo beneficio a su mecanismo defensivo natural.
>Hemos visto algunas situaciones de como podemos ayudar o no perjudicar el árbol. Es el suelo el lugar donde ocurren el 70% de los problemas de los árboles urbanos.Sabemos que podemos ayudar al árbol incrementando su vigor; el vigor está muy relacionado con lo que ocurre bajo el suelo. Las raíces cumplen con las funciones de fijación y de nutrición. Dentro de las raíces que se dedican a la nutrición debemos nombrar a las micorrizas; es una asociación simbiótica de hongo y raíz. Las micorrizas están presentes en todos los árboles maduros, aumentan la capacidad de absorción de nutrientes de las raíces. Estas micorrizas requieren un suelo lo más parecido posible al que encuentran en estado natural, donde se permita el intercambio gaseoso y haya una cantidad adecuada de humedad. El sistema radicular de los árboles necesita oxígeno y desprenderse del CO2 que originan. Los principales problemas de las raíces de los árboles son: compactación de terreno, daños ocasionados por obras, toxicidad del suelo provocado por gases, aceites, o detergentes. El suelo urbano es un medio complejo, cambiante, artificial, poco adecuado para
la vida del árbol.
La arboricultura moderna debe tender a la plantación de la especie adecuada al lugar en unas condiciones dignas, donde mantener en buen estado el árbol no suponga la realización de tremendas medidas correctoras. Otros de los avances de la arboricultura moderna es el tree-climbing palabra inglesa para determinar el método de poda con técnicas de trepa. Basadas en el uso de arneses de seguridad y cuerdas especiales permiten al podador desplazarse a cualquier parte del árbol
sin lesionarlo. Es la única forma de podar grandes ejemplares actuando en aquellos lugares del árbol donde es necesario. En España aún no ha conseguido gran difusión, y son muchos los árboles que se podan de forma innadecuada por no poder llegar con medios mecánicos a mayores alturas.
La evolución de la arboricultura ha originado la creación de unas maquinarias encaminadas a facilitar las operaciones de mantenimiento y cuidados del arbolado. Grandes transplantadoras, trituradoras, destoconadoras, descompactadoras, camiones con grandes cestas, todo tipo de motosierras, instrumentos de diagnostico para conocer con precisión el estado mecánico de los árboles etc.. Todos estos avances proveen al arboricultor de unas herramientas para facilitar su trabajo, pero
este debe ser usados por personas adiestradas. La informática también está presente en estos avances. Los inventarios informatizados son una herramienta necesaria para la eficaz gestión de nuestros árboles. La industria de la informática ha creado una serie de programas informáticos para facilitar el trabajo. Internet da acceso a cualquier usuario de lo que ocurre a escala mundial en la arboricultura. Todo esto debe aprovecharse para que la arboricultura moderna llegue a todos
los lugares. Que más podemos hacer para mejorar la arboricultura urbana a punto de entrar en el siglo XXI. Educación social, campañas de divulgación donde el ciudadano comprenda además de la importancia del árbol en la ciudad, algunos conceptos relativos a como funciona un árbol. · Preparación profesional: cursos y seminarios indicados a personal operario y técnico. La universidad debe darle un poco de más importancia. · Asociacionismo, agrupación de profesionales que
trabajen para fomentar y dignificar la arboricultura. · Investigación . Sobre todo en el campo de la genética y en la introducción de especies que se adapten a la ciudad, para de esta forma plantar árboles lo más adaptados al medio urbano. · Las administraciones con sus reglamentos sobre la realización de trabajos sobre el árbol, protección del árbol en lugares en proximidades de obras, catalogaciones, medidas presupuestarias. Tal como veo la situación actual con lograr la mitad
de todo lo anterior, me daría por satisfecho. Espero que sean receptivos hacia la arboricultura moderna, la divulguen y practiquen; serán los árboles de nuestra ciudades los que se beneficien.